* EL DALAI LAMA, UNA FIGURA QUE HA CAMBIADO EL TIBET Y EL MUNDO

8 07 2010

El 6 de julio de 2010 su Santidad el Dalai Lama ha cumplido 75 años, de acuerdo al calendario occidental.

Se trata de un buen momento para hablar de lo que significa el Dalai Lama para el mundo.

Existe la perspectiva tradicional tibetana de su santidad que es compartida por los seguidores del budismo tibetano a lo largo del mundo entero. Esta perspectiva considera a su santidad como manifestación de Chenresig (Avalokiteshvara), el bodhisattva de la compasión. Es alguien que tiene la capacidad de estar totalmente iluminado, pero ha optado por volver a este mundo humano por el bien de los seres vivientes.

Antes de 1959, un tibetano sólo podía esperar ver al Dalai Lama en la distancia. En el mejor de los casos el encuentro se enmarcaba dentro de una enseñanza religiosa o cuando el Dalai Lama emprendia alguno de sus viajes por el Tíbet. Sería raro poder encontrar a alguien que tuvo una audiencia con su santidad. La estructura de la sociedad tibetana en el Tíbet independiente fue tal que hubo un acceso muy limitado a su santidad. Un protocolo muy elaborado y complicado fue la regla del juego. Para los tibetanos, el Dalai Lama fue el foco de sus oraciones diarias. Nadie siquiera podia soñar con cualquier tipo de encuentro con él.

Pero en el período post-1959, tras el viaje de su santidad al exilio forzado por la incursión de China en el Tíbet, la institución del Dalai Lama sufrió una profunda transformación que agrado muchisimo al joven Dalai Lama.
Ayudado por las circunstancias, la institución se transformo y la apertura fue evidente, más accesible al público y más práctico. Durante un período de tiempo, esto condujo a una estrecha interacción entre su santidad y el pueblo tibetano, un desarrollo histórico de su sociedad. La prueba más obvia de esta metamorfosis es el aumento en el número de los tibetanos con el nombre de Tenzin. Casi todos los tibetanos que nacen en el exilio y que tengan ahora alrededor de 40 años de edad, puede tener este nombre. Antes de 1959 sólo unos pocos privilegiados tibetanos pudieron haber tenido la oportunidad de llamarse como su santidad.

La Vida en el exilio ha llevado también a interacción de su santidad con el mundo exterior, principalmente a través de sus visitas a todo el mundo. Esto ha proporcionado a los tibetanos una nueva cara del Dalai Lama. Mientras que la mayoría de los tibetanos mantienen fuerte su fe budista y por lo tanto fieles a la perspectiva tradicional del Dalai Lama, también han sido capaces de ver su lado humano. En consecuencia, su santidad se ha convertido en el modelo a seguir para los jóvenes tibetanos.

Pertenezco a la generación que crecio viendo a los tibetanos en el exilio, una generación que tuvo que ser portavoz de su problema en occidente sin tener la experiencia directa de la vida en el Tíbet. Este cambio en nuestra situación, sin embargo, me ha dado una visión fresca sobre el Dalai Lama y ha proporcionado a gente como yo una oportunidad inimaginable.

Creciendo en Europa, no soñe ni siquiera por un minuto que un día iba a estar en la misma habitación que el Dalai Lama, y mucho menos poder tener una conversación con él. Pero ese día llegó a finales de los 80 y esta fresco en mi memoria incluso hasta el día de hoy.

Mi interacción con su santidad es una forma simbólica de la transformación de la institución del Dalai Lama que la encarnación XIV, Tenzin Gyatso, ha traído consigo. La importancia de la transformación se puede comprender sólo cuando uno ha mirado la historia del Tíbet moderno, así como la del XIV Dalai Lama.

Mi fascinación (si incluso me atrevo utilizar este término) con su santidad tiene más que ver con su activismo social y menos con su función religiosa, de como ha sabido llamar la atención sobre la difícil situación del pueblo tibetano y el reconocimiento internacional que ha sabido ganarse para el y para su causa. Mucha gente no ha pensado en el cambio que su figura ha producido en el pensamiento social del pueblo tibetano y sus seguidores.

El establecimiento de un sistema de educación moderna universal para los jóvenes tibetanos, principalmente con la asistencia del Gobierno indio, a raíz de su llegada a la India en 1959 fue el factor más importante en la modificación de la sociedad tibetana en el exilio. El propiciar a la juventud tibetana la oportunidad de prepararse para acceder a todos los niveles de la sociedad en términos de oportunidades educativas con una mezcla de educación moderna y tradicional que era parte principal de su primer plan de estudios, dio lugar a una nueva generación de tibetanos moviendose en las nuevas tecnologias y también teniendo conocimiento de su patrimonio cultural.

Su santidad es un reformador social y un iconoclasta. Dependiendo de su autoridad moral y la justificación fundada del budismo como religión racional, su santidad ha alterado esas percepciones teológicas de los budistas tibetanos que no se ajusten a la realidad científica.

Ha sido capaz de hacer un uso efectivo de su posición para cambiar el sistema social no sólo de los tibetanos, sino también de las comunidades que comparten los mismos valores culturales.

Su santidad es también un modelo para un enfoque equilibrado de la vida. Se puede ajustar fácilmente a la realeza y jefes de Estado, así como a un simple monje en una cueva de meditación. Varios años atrás, escuchó a un turista suizo exclamar “Sehr einfach!”–muy simple–cuando encontró que viajaba en el mismo coche tranvía como su santidad. Puede ser muy solemne en una ceremonia budista llena de gran ritual o ser jovial entre los escolares en un asentamiento tibetano.

El Dalai Lama habla siempre de sus tres compromisos en esta vida. Además de encontrar una solución a la cuestión tibetana, también le preocupan dos compromisos fundamentales: promover los valores humanos y la armonía religiosa.

Se refiere a la “unidad” de todas las religiones diciendo que todas ellas transmiten los mismos mensajes en intentar hacernos mejores seres humanos. Piensa que existen diferencias filosóficas pero que todas las religiones predican el mensaje de compasión, amor y tolerancia, etc

De forma similar, en términos de valores humanos, el Dalai Lama siente que las diferencias en la castas, credos, color, etc. deben colocarse en un nivel secundario para el pensamiento más fundamental de la igualdad de los seres humanos, que desean la felicidad . Este es un mensaje simple, pero colocado en el contexto de la cosmovisión del Dalai Lama, obtiene, sin duda, una mayor resonancia.

Por lo general, los tibetanos creen en la capacidad del Dalai Lama para liberar de los sufrimientos de este mundo material. Es una creencia subjetiva y espiritual que pueden comprender sólo personas con principios de budismo tibetano. Pero la nueva perspectiva de su santidad como un modelo a seguir es algo que puede ser compartido por los tibetanos y los no-tibetanos por igual.


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: